EL PRESENTE

EL PRESENTE
Nacer a la vida todas las mañanas
Sentir la gracia del latir en mis venas
Sentir que estoy sana. Pensar en los otros
Saber que en mis manos está el ser buena.
Vivir cada escena en el Teatro del Mundo
Soñar que será la primera vez…¡Qué desafío!
¡Es mentira! ¡Es delirio! ¡Es profano!
Porque este instante que vivo
Ya está en mi pasado.
AMOR EN LA PLAYA

AMOR EN LA PLAYA
La noche oscura se acostó en la playa
La noche oscura con sus nubes negras
La tormenta en ciernes luce la saya
de color violeta que cubre la esfera.
El mar se agiganta pero aún besa
en lengüetas suaves la alisada arena
Dos cuerpos ardientes viven con certeza
dos cuerpos ardientes, su pasión plena.
¿Quiénes osan desafiar a los cielos
deshojando una a una las flores del pudor
para comulgar con Natura sus anhelos
y que el mundo sepa de su amor?
La pasión los une con placer profundo
Los besos acallan los labios fogosos
El fuego en la sangre el fuego es el mundo
único y sin par de finales gloriosos.
……………………………………………
El cielo descorre su cortina negra
Las estrellas compiten por brillar más
Las aguas se calman las aguas integran
El cuadro perfecto de absoluta paz.
Berta Elvira Rivero
OBSERVA...
OBSERVA, MIRA, ESCUCHA, HABLA…
Observa…la luz del amanecer cayendo plácida sobre las espigas doradas;
el lago azul besando las orillas de una vegetación exuberante
las cumbres nevadas alzando su porte blanco en el horizonte
Mira…la ardilla de ojos vivaces y movimientos rápidos sobre la pradera
el correcto dibujo de las aves blancas sobre el cielo añil
al abuelo feliz corriendo cansado detrás de su nietito
Escucha…el sonido omnipotente del mar roto apenas por las olas en la playa
los sones del silencio en la soledad de la noche frente a las estrellas
la experiencia del anciano y su palabra serena imbuida de paz
Habla… sólo cuando observes, mires y escuches, nunca antes
porque habrás aprendido primero para opinar después.
Ésta es la esencia de la más profunda sabiduría.
LUCES Y SOMBRAS

Las tinieblas daban vueltas
Por las esquinas de la ciudad
Y en los umbrales de mi alma
Posaban sus sombras, sin piedad.
Vi en la fría noche oscura
Formas y colores mutilados
Vi a hombres y mujeres cabizbajos
Caminar sin rumbo, angustiados.
Las luces del alba sonrojaron
La pureza de las almas delicadas
Y en ellas contemplé un camino
El camino de mi espera alucinada.
Berta Elvira Rivero
EL CEIBO, FLOR NACIONAL
El ceibo, nombre que suena a los oídos
con la dulce ternura de una canción
la misma que explicó tu existencia.
Floreciste en medio del dolor de una ninfa
Su sangre dio color al racimo
rojo carmín de tus flores
que descansan sobre un lecho
de hojas triplemente foliadas
como las llamas…
Ceibo, flor nacional. Tu presencia
recuerda las lides contra el español
allá, sobre la costa del Paraná
Tu cuna fue el dolor.
Tu presencia, la ternura.
Tu belleza, la de Anahí
hija del valiente cacique vencido.
Mas su canto de notas serenas
todavía se oye, allá en el Paraná
donde el río acuna tu belleza
y brinda la melodía para acompañar
las notas de esa canción que otrora
entonara la princesa guaraní
convertida en llamas.
Allá, sobre el Paraná.
Berta Elvira Rivero
LOS SUEÑOS

Reír y disfrutar por un mañana promisorio
Vibrar con los silencios de la musa inspiradora
Más allá de la vida perturbada donde mora
Sentir el vigor de las alas llameantes de amor.
Es el soñar. De la vida humana el marcador
Y del espíritu la quimera que enamora
Es la fuente de esperanzas, lejanas, ganadoras,
Que señala los caminos del bien y del valor.
No importa que se esté dormido y hasta despierto
Los sueños cada día danzarán en la mente
Para mostrar los perfiles del futuro más ciertos
Verter ilusiones y bondades diferentes
Con voces y sonrisas, como notas de un concierto
que estallan en el aire.
Son los sueños de la gente
LAIKA

Naciste muy pequeñita, entre tantos cachorros
tu único trabajo era llegar a las mamas
pujabas por alcanzarlas
Tus hermanos, chiquitos como vos
subían sobre el lomo de los otros
la mayoría resbalaba sin alcanzar su objetivo
La mamá siempre atenta los miraba preocupada
Luego de un buen rato de moverse inquietantes
succionaron cada cual el líquido que los calmaba
para al fin dormirse lentamente sobre el lomo de los otros
Eras la más regordeta con pelos que prometían su largura
Azulada…
Ojos claros dejaban ver el fondo de tu alma sensible
En ella se leían promisorios futuros, gloria adelantada.
Y fuiste creciendo y jugando como hacemos todos los animales
racionales o irracionales. Jugar para crecer. Y fuiste adulta.
Provenías de la Rusia fría, y obedecías al nombre de Laika.
“Para conocer el comportamiento de un organismo vivo
- dijeron los sabios del mundo - mandaremos al espacio
a esta perra por ser tan especial y que seguramente
nos hará adelantar mucho en la ciencia de investigación
porque en los días que dure su existencia
nos dará información valiosa para el bien de la humanidad”.
¡Cómo se equivocan los sabios!
hasta en lo más simple, se suelen equivocar.
Ella era de un lugar donde reina el hielo y la nieve
t en su estrecho compartimiento
debió soportar temperaturas de 40 grados.
¿No era previsible su muerte a las pocas horas?
¿Cómo pudieron seguir el funcionamiento de sus órganos
durante varios días si ya había muerto?
Fantástica necedad y como tal, vana,
que envuelve como un humo el cerebro
a veces, de los seres humanos.
En qué aspecto social, moral, espiritual,
esas investigaciones beneficiaron a la humanidad?
La respuesta está en todos nosotros.
Y en el comienzo de un libro bíblico donde se lee:
Vanidad de vanidades, todo, ¡Es vanidad!
Berta Elvira Rivero
SOLEDAD

Sobre un mar de riqueza infinita
Ondula su estela un barco perdido
Levanta asustada la vista hacia el cielo
En nubes oscuras se vuelven sus miedos
Días y noches, se buscan eternos
Adonde va la sombra, la luz llega
Dios sembrará de rosas su joven andar.
Berta Elvira Rivero
EL INQUILINO
EL INQUILINO
Es un inquilino muy singular
De porte envidiable y muy atento
Al dueño de la casa
Se sabe conquistar.
No importa el orden que en su lecho encuentre
Siempre alegre y dispuesto a ayudar
Llegó un día enfermo y débil
Al propietario se supo ganar.
Tiene sus horarios
De andar vagabundo
Camina y camina por toda la ciudad
Lleva un amigo que mucho lo aprecia
Y a todos deleita por ser tan leal.
No paga la renta, no paga comida
Bebe gozoso el agua que le dan
Nadie se acerca a la casa que cuida
Porque es el Negro un perro genial.
Berta Elvira Rivero
EL AMOR

EL AMOR
Turbias esferas de cristal opalino
Atacan la furia de un fuerte clamor
Llueven azulinas las gotas del alba
Salen airosas a buscar el amor.
Es instinto vital en las profundidades
Donde criaturas azules enrojecen de amor
El mar las cuida, el mar las protege
Y tiemblan en olas, su inefable ardor.
Y flirtea en el aire con aves celosas
De alas abiertas y arrullos de son
Para el amante amado su cincel colora
El temblor del éxtasis del supremo don.
En la calle un día
Mostró la rosa al clavel ufano
Su aire de ninfa y recatada flor
Y fue el clavel que deshojó a la rosa
En el hálito cálido de su propia voz.
Por los efluvios del encanto
Todo se vuelve un mundo de dos.
Berta Elvira Rivero



