EMILIA (Novela, 2006)

(de la pág.31)
Y uniendo la acción a la palabra, hizo un gesto al oficial que estaba a su lado, quien a su vez miró hacia la penumbra y una de las figuras se acercó con un látigo de cuero grueso, en la mano. Le arrancó la camisa dispuesto a darle azotes, cuando quedó al descubierto una tela que Lucía se había puesto sobre los senos para apretarlos y disimular su existencia.Le cortaron la tela con unas tijeras y los senos quedaron libres. Obedeciendo a un instinto, se abrazó el pecho, pero ya el oficial que la había interrogado le sacó la gorra, y cayó sobre su espalda una cascada de cabellos rubios hasta casi la cintura.Primero fue la sorpresa, luego la sonrisa de los presentes quedó congelada como una mueca en esos rostros despojados de todo sentimiento compasivo y solidario.Lucía sintió miedo por primera vez desde que había caído en ese sótano macabro._ Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí?El rostro del oficial se ensombreció, lanzando haces de maldad tan materializados que Lucía podía sentirlos en su piel. Enseguida el otro militar que no había hablado aún, le dijo algo al oído del primero, quien con voz opaca, murmuró: _ ¡Claro! ¡Claro!. Todo a su tiempo._ Pónganla sobre la mesa. Doctor, averigüe si es virgen.Y empezó el calvario de Lucía, quien se resistía a los gritos, pero la fuerza bruta se impuso, la acostaron sobre esa especie de camilla que ella había visto al llegar, le abrieron las piernas y los dedos del supuesto médico la penetraron._ Sí, es virgen ¿Quién empieza? –dijo el oficial- Y mirando a su ayudante, el que le había hablado en el oído, le dijo:_ Está bien, empezá vos.Cuando terminemos, hablará todo lo que sabe. Es cuestión de paciencia. La violaron cinco. ¿Qué horrores no sintió Lucía? No podía estar pasándole esto a ella, debía ser un mal sueño, se decía. Pero era real. La desesperación la hizo gritar pidiendo socorro hasta que sintió una cinta engomada sobre sus labios. Las lágrimas le rodaban por los costados de sus mejillas. Movía la cabeza de lado a lado y sintió cómo una daga iba destrozando sus entrañas, en medio de vozarrones bestiales, palabrotas y risas infernales.
MOSAICOS (Libro de bolsillo)

Nº 78
"Del joven sin ilusiones
¿Qué podremos esperar?
cuando del bien y del mal
se amontonan las visiones
ya no tendrán las razones
para ver con claridad.
Sólo la dificultad
sin luz ninguna interior
hará nido y su clamor
Lo verá sin libertad."
EL HOMBRE DE LA BARANDA (Libro de bolsillo)

Nº 50
Es femenina la vida
la pasión y la bonanza
lejos de ser una chanza
es mi posición sentida
fiestas, encuentros, salidas
noches, mujeres, orgías,
diezmaron todos mis días
quemaron mis ilusiones
gastaron mis esperanzas
¡Si mi corazón no oía!
UN DESTINO, Novela

Recordaba el padre Sergio la conversación de unos días atrás en el taller de la misión, con el padre Paul y Murabi sobre una expedición a la tierra de los pigmeos. y también el comentario del Director, el padre Claudel Curie, haciendo referencia a la posibilidad de llevarla a cabo. así fue cómo luego de provocar un encuentro con su par, el padre Sergio le recordó la importancia del proyecto. los pigmeos son interesantes no sólo por su cultura, su apariencia física, sus actividades, sus creencias, -comentó el padre Sergio - tengo entendido que la evangelización en ellos lleva un punto a su favor, pues son monoteístas. _Así es, pero naturalmente, con ritos y concepciones distintas a las nuestras. además de la religión, tal vez podamos contribuir a un mejor estilo de vida hacièndoles ver que existe una cultura occidental que podría en algunos aspectos, no en todos, favorecerlos. Por ejemplo en el cuidado de la salud, el valor de las vacunas, de la alimentación, su importancia en la primera infancia, algunas comodidades, no sé, infinitas formas de acercarlos a un bienestar que tenga que ver con su humanidad.
A LA AMIGA QUE PARTIÓ

A UNA AMIGA QUE PARTIÓ
No es cierto. No has partido. Estás cuando expreso un nombre
Y el inconsciente me dicta el tuyo.
Cuando cuento una anécdota de nuestra juventud
Cuando inspiro una sonrisa por tus travesuras en la secundaria
Cuando inventábamos sentadas en la plaza los sketchs
Que un poco después debíamos representar en el colegio de Hermanas.
Estás en esos aportes valiosos que hacías con tus bromas y tu creatividad
Para hacer de un chiste obtenido de una revista o un diario,
La gracia del vestuario y los elementos útiles para hacer reír...
Estás en cualquier conversación que surja de esa época.
Cuando te hacías la remolona para levantarte y asistir a las clases del profesorado
Allá en la Residencia Universitaria de Núñez. ¿Te acordás?
Cuando corrías al teléfono para hacer ver a las demás que tu cita seguía en pie
Estás con el chico de tus amores. Unos pocos pero intensos y verdaderos.
Estás en los colegios donde compartíamos aprendizajes y experiencias
Estás en cada persona que me habla de vos, de la huella de fuego
Que has dejado en este mundo para que otros también la transiten.
Estás en cada ex alumno que te recordará siempre aunque no lo diga
Como el médico que entró a terapia para revisarte
-Un ex alumno-, me dijo muy emocionado.
Estás en el valor y la osadía que te caracterizó siempre.
También cuando ibas a enseñar a Avellaneda en aquella escuela de adultos
Donde un alumno se había enamorado de vos y te lo dijo
Con la flor que guardaste por mucho tiempo...
Estás en mis hijos quienes no podrán dejar de nombrarte
También en tantos momentos por tu nobleza
Por tu generosidad, por ser una persona agradecida,
Por olvidar rencores, por resguardar esta amistad
Única, indestructible, plena.
Estás cuando despierto, cuando sueño, cuando vivo
Dios me hizo merecedora de un tesoro: tu amistad
Estás y estarás por siempre en mis pensamientos
Y en mi corazón. Olga. Yo sé que pronto
Nos volveremos a encontrar, esta vez en un abrazo eterno
..................................................................
Un grito desgarró tu garganta que no emitía sonidos
Fue tu último hálito de fuerza vital
Abrazaste el aire hacia el cielo y dijiste claramente
¡Ayúdenme! Como Jesús y
Como Jesús, dejaste caer tu alma mansamente
En los brazos del Señor.
BERTA ELVIRA RIVERO
EL LINYERA
EL LINYERA
Personaje que en tu largo trajinar
Recorres con paso cansino
Las estancias.
Las palabras de tu boca
Son escasas
Sirven para pedir y agradecer
Cuando el sol tiñe de rojo las formas
Tu silueta descansa
A la vera del camino.
¿Quién fuiste y quién eres?
Sólo con tus recuerdos estás
Compartiendo los huesos y el pan
Con tus perros.
A la vera del camino.
Berta Elvira Rivero
A EVITA

EVITA
Dios tiene a Su lado tu figura
como premio a tu entrega en la vida.
Y hoy no sos testigo de la afrenta
hoy no sos testigo del horror.
No sos testigo de la miseria
de la permanente humillación
conque el alma cubre las heridas
del Pueblo que enmarca su agonía
en un cuadro de negras figuras
que miran aterradas, sin luz
avasallar sin piedad sus sueños.
Vacíos de silencio recorren
ante la mirada indiferente
la impotencia de ser un don nadie.
Los señores, dueños del Poder
generan el hambre y el dolor
callan sus conciencias con discursos
amarillos y sin contenidos
fríos, degradados, amorales.
Carentes de ética y de amor
Someten todo a sus intereses.
El Pueblo carece de ilusiones
porque se encargaron de quitarlas
y en lugar de elevarlas al cielo
las guardan en el fondo de su alma
esperando tal vez el milagro
de provocar en ellos las lágrimas
ante un niño, un anciano, un pobre.
Estos no tienen ninguna culpa
ni tienen noción de la maldad
que reina en aquellos corazones
donde el poder y el dinero sirven
para coartar y denigrar
los derechos y la vida misma
de los que nacieron sin fortuna.
La "Comunidad organizada"
ideal de un grande de la historia
no tiene cabida en el sector
de la clase política argentina.
Se aferraron a sus avaricias
con cruel desapego a su prójimo.
Enfermos, ineptos, sin valores.
Hicieron trizas la Educación
enfermaron a la Sociedad
que hoy carece de identidad;
también sin valores ni cultura.
Jóvenes pululan sin destinos
por los laberintos de las calles.
También hay padres, niños y abuelos.
Cada vez son más y sin trabajo;
Cansados de impotencia y de penas
víctimas inocentes que matan
el delito y la impunidad,
muestran la bronca y los desengaños.
El cuerpo agobiado de injusticias
Sólo promete un triste final.
Tu Argentina llora amada Evita
tu Argentina sufre la impiedad
de inconfesables corporaciones
que mancillan vilmente su honor.
¡Ruega a Dios por los necesitados!
¡Que tu espíritu salve a la Patria
y tu gloria establezca el amor!
Berta Elvira Rivero
A SAN MARTÍN
A SAN MARTÍN
Coloso de la historia americana
La eterna gratitud y admiración
Tendrás para siempre, de los argentinos
Que sienten latir con fuerza el corazón
Cuando las emociones se licuen en lágrimas
Cuando del orbe entero el confín
Imágenes increíbles de la historia broten,
General José Francisco de San Martín.
Sueños personales dejaste relegados
Tu amada esposa lo supo hasta el final
Sacrificios y luchas, penas y sinsabores
Todo por la Patria y la Libertad.
Desde el lugar celeste en que te encuentres
Padre de la Patria
Ruega al Altísimo por esta sociedad
Que clama justicia en todos los sentidos
La misma que vos, no olvidaste jamás.
Seguiremos proclamando el ejemplo de tu vida
A todos aquellos que por su conducta
Apuestan a tu imagen
Eligiendo para sus hijos
La justicia y el honor, el trabajo y dignidad
Valores entre valores.
Si queremos mantener
La Paz y la Libertad.
Berta Elvira Rivero
LA AVENTURA DE VIVIR
Iluminados por la luz última del día
Iniciamos una marcha hacia el ocaso
Árboles gigantes, esbeltos, a nuestro paso
Escriben una línea recta por la vía.
El follaje apretado se cierra en las alturas
Un tejado verde oscuro y amarillo ocre
Aprisiona victorioso el color mediocre
Dejando a las sombras llenas de ternura,
Dibujar en el suelo su peculiar tamiz
Besar la espesa alfombra de pastos mullidos
Y rodear los pies de los troncos aguerridos
De elegancia circunspecta y de profunda raíz.
El camino es ancho, refleja pálidos rayos
Que pujan por abrir la luz de sus designios
La luz de la vida que no sabe de fracasos
La luz que nos espera al final del camino.
BERTA ELVIRA RIVERO
