LA AVENTURA DE VIVIR
Iluminados por la luz última del día
Iniciamos una marcha hacia el ocaso
Árboles gigantes, esbeltos, a nuestro paso
Escriben una línea recta por la vía.
El follaje apretado se cierra en las alturas
Un tejado verde oscuro y amarillo ocre
Aprisiona victorioso el color mediocre
Dejando a las sombras llenas de ternura,
Dibujar en el suelo su peculiar tamiz
Besar la espesa alfombra de pastos mullidos
Y rodear los pies de los troncos aguerridos
De elegancia circunspecta y de profunda raíz.
El camino es ancho, refleja pálidos rayos
Que pujan por abrir la luz de sus designios
La luz de la vida que no sabe de fracasos
La luz que nos espera al final del camino.
BERTA ELVIRA RIVERO